Durante mucho tiempo, el cultivo de café ha sido un referente de tradición, ya que se encuentra ligado a la historia y cultura de muchos países. Ganando reconocimientos por su excelente calidad, Perú es uno de los 10 mayores productores de café en todo el mundo, siendo San Ignacio una de las principales ciudades en donde se encuentra una de las zonas productoras del mundialmente famoso café. El café posee dentro de todos sus maravillosos nutrientes, una sustancia conocida como cafeína, cuya principal función es estimular al organismo, disminuyendo la fatiga y somnolencia, dotando de bienes y euforia al cuerpo.

Son aproximadamente 10 agricultores los que trabajan día a día en la base Santa Fe, ubicada en el distrito de San José Lourdes, San Ignacio. Realizando siempre el mayor esfuerzo por producir el mejor café, nuestros agricultores producen aproximadamente 715 quintales en 20 hectáreas de terreno, cultivando diferentes tipos de café, resaltando siempre el typica y caturra, para luego ser distribuido en todos los rincones del mundo. Es importante que cada uno tenga conocimiento sobre cosas técnicas e importantes al momento de la siembra, como pre germinar las semillas, metiéndolas en agua durante 24 horas antes de sembrarlas, para después hacerlo teniendo en cuenta la temperatura adecuada para la producción de café, de 18 a 24 grados Celsius, o lo importante que es para la siembra elegir un buen suelo para brindar agua y nutrientes necesarios en el crecimiento del cafeto.

El buen resultado de un grano de café se basa siempre en el cuidado que se le dedicó durante la siembra, desde elegir un buen suelo con los elementos nutritivos que necesita, como Nitrógeno, Fósforo y Potasio y microelementos nutricionales; preocuparse de la importancia que la lluvia tiene para conseguir un agua debe considerarse apropiada para el cultivo que comprende entre los 1.800 y los 2.800 milímetros anuales.

El café, es la razón principal por la que familias que se dedican a la siembra y cultivo del mismo se sostienen económicamente. Pero, no siempre es suficiente el querer hacer las cosas sino también saber hacerlas, por ello, desde hace 19 años vienen trabajando de la mano con la cooperativa Aprocassi, que no solo los asesora en cuanto a los precios en el mercado, sino también los capacita para una adecuada producción de café, aprendieron desde seleccionar las plantas para sacar la semilla de café para luego cosecharla, también supieron diferenciar las distintas plagas y enfermedades y hacer su propio abono, gracias a esto su producción a mejoró considerablemente aumentando su precio en el mercado